La ciudad de Aguilares, ubicada a 85 kilómetros hacia el sur de esta capital, fue cercada ayer por ocho incendios de cañaverales, desde el mediodía hasta el atardecer. Los bomberos voluntarios debieron redoblar su trabajo para que las llamas no avancen sobre el casco urbano. "Si no hubiéramos recibido ayuda de las comunas la situación podría haber sido grave", sostuvo el bombero Claudio Rodríguez.

La primera salida ocurrió a las 13, hacia la zona de Río Chico, en donde ardieron alrededor de cinco hectáreas, en cercanías de una capilla y de un barrio ubicado al oeste del centro de la ciudad. "Tuvimos que trabajar 10 personas para neutralizar el avance de las llamas. Fue bravo, temimos por la integridad de varias casas", expresó Rodríguez.

Desde este cuartel y desde la propia Policía también se confirmó que desde las 15 se sucedieron nuevos incendios. Ocurrieron en las colonias uno, cuatro y ocho, en Villa Hileret y en Los Sarmiento. Todos fueron sofocados hasta las 20.

Más cerca de esta capital, en Lules, ayer hubo un incendio de grandes dimensiones. Fue en cercanías al puente de río Colorado, en el lugar conocido como María Elena. "Quisieron hacer una quema controlada pero se descontroló. Llegamos cuando los operarios de la finca intentaban en forma desesperada apagarlo, sin lograrlo. Ardieron 30 de las 100 hectáreas que hay en el lugar y allí trabajamos hasta las 19", contó Juan Bertolini, jefe de los bomberos voluntarios luleño.

Esta mañana, en tanto, desde la Unidad Regional Este se informó que recibieron llamadas telefónicas que alertaban de quema de cañaverales, en los alrededores de Los Ralos, El Bracho y Santa Rosa de Leales. LA GACETA ©